Fobia al dentista

Fobia al dentista

UN MIEDO CLÁSICO

Podríamos decir que la fobia al dentista es uno de los miedos más comunes de la infancia. Junto con la fobia a los payasos y a la oscuridad, un clásico de los miedos dónde los haya. Pero ésta aversión no es sólo cosa de niños. Muchos adultos también la experimentan en mayor o menor medida.

De hecho muchas personas no van al dentista precisamente por eso, por el terror que les supone. Puede ser por diferentes razones:

– El miedo al dolor.
– La inseguridad de mantener la boca abierta mientras se introducen muchos aparatos.
– El desconocimiento de qué se le está realizando exactamente en la boca.
– Pánico a las agujas y a los pinchazos, como los de la anestesia.
– La asociación de sonidos y olores a malas experiencias del pasado o de la niñez.

Todas estas posibles causas de miedo al odontólogo podríamos decir que cada vez más van formando parte de otra época. Sí que es cierto que hay cosas que no cambiarán como lo de mantener la boca abierta durante el tratamiento y ciertos sonidos y olores característicos de las consultas. Aunque los sonidos y los olores no son tan intensos como antaño. Y lo de la boca abierta, bueno, trataremos de investigarlo.

El dolor de los tratamientos ha disminuido considerablemente en los últimos años gracias a los grandes avances de la tecnología. Así como las técnicas odontológicas que ayudan a evolucionar con tratamientos más efectivos y menos dolorosos. Hay muchos tratamientos en la actualidad que se pueden realizar de manera indolora. Incluso la sedación, que no tiene por qué hacerse con aguja. Ahora existen más alternativas que hacen del dentista un sencillo tramite con el que mejorar tu salud dental.

 

NUESTROS CONSEJOS

Para que eso pueda pasar tienes que ir al dentista periódicamente. Si lo vas dejando pasar y te surgen problemas bucodentales, la patología que puedas padecer puede empeorar y necesitar un tratamiento más complejo. Además, los odontólogos de hoy en día están mejor formados en el trato humano y gestionan con más facilidad éste tipo de situaciones, por lo que te harán sentir mucho más cómodo. Evita que tus visitas sean por urgencia e intenta combatir esa fobia al dentista aprovechando estos consejos:

  1. Reflexiona e identifica cuál es la razón principal de tu fobia. Esto te ayudará a comunicárselo al equipo médico y podrán adaptarse a tus necesidades con más facilidad.
  2. Encuentra una clínica dental que te inspire confianza. La mejor manera de hacerlo es yendo en persona a pedir información. De éste modo, además de ver y conocer a las personas que trabajan ahí, te familiarizaras con el entorno y te será más cómodo cuando tengas que visitarte.
  3. Comenta tu fobia con los profesionales del centro. Incluso puedes comentárselo a la recepcionista la primera vez que vayas a pedir información, así te podrá recomendar o dar cita con el especialista que mejor encaje con tu caso.
  4. Ir acompañado a la primera visita. Cuando vayas a entrar al gabinete por primera vez, si puedes y crees que es necesario, puede ser de mucha ayuda que algún familiar o amigo te acompañe.
  5. Puedes llevar tu propia música. Es bien sabido que la música es terapéutica y en situaciones como ésta nos puede ayudar a relajarnos con más fluidez. Ponte los cascos y desconecta mientras el doctor mejora tu sonrisa.
  6. Pregunta. No te quedes con ninguna duda. Ni al entrar ni al salir de consulta. Todas aquellas preguntas que te surjan sobre el tratamiento o sobre el cuidado bucodental doméstico, hazlas. El conocimiento del proceso te ayudará a tener una mayor sensación de control sobre la situación y, por lo tanto, a sentir más tranquilidad.

Recordamos que estos sólo son algunos consejos genéricos que podemos ofrecer. La mejor manera de perderle el miedo al dentista es yendo al dentista, por lo menos para conocerlo e informarte. Cualquier tipo de información que necesites, ya sea para combatir tu fobia o para realizarte algún tratamiento dental sin dolor, puedes contactarnos con el formulario que tienes más abajo. Y, tranquilos, que no mordemos. Sólo mejoramos tus dientes para que tú muerdas mejor.